sagunto
CASTILLO DE SAGUNTO (VALENCIA)

 
 Parece claro que debo detenerme y extenderme más en esta fortaleza o castillo puesto que se trata del castillo que domina mi ciudad. Pero no sólo por esto, dado que el papel que desempeñó la ciudad de Sagunto y su castillo en la historia es importante como veremos. 
     Fue zona de influencia romana, y vino a ser área de
incursiones y hostigamiento por parte de los cartagineses infringiendo los acuerdos de paz con los romanos.
    En la primavera del año 219 a.d.C. Aníbal se dirigió desde Cartago Nova hacia Sagunto. La situación estratégica de la fortaleza saguntina impedía un asalto frontal por lo que hubo de sitiarla estableciendo un ceñido cerco que fue resistido durante unos ocho meses. Llegados los saguntinos al límite de su supervivencia, se intentó pactar con Aníbal una rendición honrosa pero las condiciones que ofreció éste para ello fueron tan duras e inadmisibles que prefirieron intentar lo imposible antes que claudicar.
    En el año 218 a.d.C., en los últimos momentos de esta resistencia, cuentan las crónicas que se hizo una pira donde se quemaron todas las riquezas y a las personas no aptas para la lucha. El resto de los saguntinos intentaría simultáneamente una ruptura desesperada del cerco que fracasó. Cuando los soldados de Aníbal entraron, lo que pudieron encontrar fueron cadáveres y ruinas, todo cubierto por cenizas. Así es como ha llegado hasta nuestros días la acción del sitio de Sagunto, seguramente modificada por la reiterada narración de la gesta. En cualquier caso, es este episodio el que ha otorgado  fama universal al castillo de Sagunto.
    La toma de Sagunto ofreció a los romanos la oportunidad que estaban esperando para declarar la guerra a los cartagineses, iniciándose así la Segunda Guerra Púnica.
    Recuperada en tan sólo dos años, fue escenario también de las guerras civiles romanas. Poco se sabe del periodo de las invasiones bárbaras y del período bizantino.
    En el período de dominación musulmana la ciudad se llamó Murbaitar (o Murbiter) y destaca por su función de plaza fuerte, defensora del paso de Cataluña o Aragón hacia Valencia.
    El Cid Campeador la ocupó momentáneamente en el año 1098, y tras su muerte sus tropas tuvieron que abandonarla en el 1102 ante el ímpetu de los almorávides. La conquista definitiva para las armas cristianas no tendrá lugar hasta el año 1238, pasando a formar parte del reino de Valencia creado por Jaime I el Conquistador.
    A partir de aquí va a ser testigo de las continuas guerras que se producen en España: las Germanías, en la guerra de Sucesión, durante la guerra del francés y la primera Guerra Carlista.
    Como último dato relevante de la importancia del castillo y de la ciudad apuntar que en 1874 fue escenario de la proclamación de Alfonso XII como rey de España, hecho que supuso el inicio de la Restauración borbónica y el fin de la primera República.

    Del castillo se conservan la mayor parte de sus muros y ramales que descienden para proteger la ciudad. La fortaleza es de enormes proporciones, de unos 750 metros de longitud, y en ella se pueden apreciar vestigios de las distintas dominaciones, romana, visigótica, musulmana, cristiana y algunas fortificaciones modernas provocando múltiples modificaciones, desfigurando su aspecto inicial al añadirle defensas en función de las necesidades de cada período bélico.
    El castillo consta de cinco plazas o zonas principales, denominadas el Espolón, de Hércules, Ciudadela o San Fernando, de los Estudiantes, de Armas o la Magdalena y Almenara; ocupando en conjunto una superficie total de casi un kilómetro de extensión.

    El conjunto monumental arqueológico formado por el castillo, las murallas y el Teatro Romano se halla adscrito al Patronato Nacional de Museos. Desde el Castillo, se puede contemplar una vasta extensión de territorio del litoral valenciano y desde su emplazamiento se puede entender mejor la importancia estratégica del mismo en épocas pasadas.

  Volver a la página principal