ANIVERSARIO DE LA TOMA DE QUERÉTARO POR FUERZAS DE LA REPÚBLICA
ANIVERSARIO DE LA TOMA DE
QUERÉTARO POR FUERZAS DE LA REPÚBLICA
mayo 15 de 1867
El 15 de mayo de 1867 el general Mariano Escobedo, jefe del
Ejército de Operaciones en Querétaro -quien por órdenes del
presidente Benito Juárez mantenía sitiada esa ciudad desde el
mes de marzo-, recibió de manos de Maximiliano de Habsburgo su
espada en señal de rendición.
Después de la Guerra de Tres Años, el 15 de junio de 1861,
Juárez fue electo presidente constitucional. La crítica
situación hacendaria provocó que el 17 de julio se decretara la
suspensión del pago de la deuda contraída con España, Francia
e Inglaterra. Como consecuencia de dicha suspensión, éstos
rompieron relaciones diplomáticas con México el 25 de julio y
Francia decidió emprender una expedición puntiva contra
México, exigiendo el pago de la deuda. Las primeras tropas
invasoras desembarcaron en Veracruz en diciembre de ese año.
Los franceses avanzaron hacia la Ciudad de México, y el 5 de
mayo de 1862 el ejército mexicano se les enfrentó en la
célebre Batalla de Puebla, en la cual el contingente francés
fue derrotado por las fuerzas mexicanas, encabezadas por el
general Ignacio Zaragoza. La derrota de los franceses detuvo su
avance y dio ánimos a los mexicanos. No obstante, la situación
del gobierno juarista se veía cada vez más amenazada, por lo
que el 1 de junio de 1863 dejó la Ciudad de México,
emprendiendo la marcha hacia San Luis Potosí; asimismo, a
mediados de ese año, y ante el avance de los invasores
franceses, el Congreso otorgó facultades al presidente Benito
Juárez para salvaguardar los intereses nacionales.
En Europa, el 3 de octubre de 1863 se ofreció formalmente a
Maximiliano de Habsburgo el trono de México, que finalmente
aceptó el 10 de abril de 1864, contando con el apoyo de
Napoleón III para establecer una monarquía en México.
El presidente Benito Juárez encabezó la defensa de la
soberanía nacional y de la República como forma de gobierno.
Después de su salida rumbo a San Luis Potosí, se dirigió hacia
el norte del país (Saltillo, Monterrey y Chihuahua), donde se
estableció entre fines de 1863 y principios de 1864.
Como consecuencia de la crítica situación por la que atravesaba
el país, y para enfrentar la intervención extranjera, el 5 de
agosto de 1865, en Paso del Norte, hoy Ciudad Juárez, se
decretó que Benito Juárez ampliara su periodo presidencial.
En enero de 1866 Napoléon III decidió retirar sus tropas de
México, acción que resultó desfavorable al imperio, ya que las
fuerzas juaristas continuaban combatiendo y recuperando las
plazas en poder de los franceses.
El imperio de Maximiliano se desmoronó no sólo por la retirada
de las tropas de Napoleón III, sino porque su mismo grupo se
encontraba dividido. El 21 de octubre de 1866 llegó a la ciudad
un embajador de Napoleón III, Castelnau, para convencer a
Maximiliano de que abdicara; por ello, en noviembre las fuerzas
francesas que ocupaban el norte del país empezaron a organizar
su retiro.
En marzo de 1867, las fuerzas mexicanas al mando del general
Marinao Escobedo, tendieron un cerco en Querétqro; la ofensiva
se recrudeció desde fines de abril. El 12 de mayo las fuerzas
mexicanas recibieron pertrechos del general Porfirio Díaz, quien
asediaba la Ciudad de México. El día 14 el coronel imperialista
Miguel López se entrevistó con el general Mariano Escobedo
buscando una negociación que evitara más derramiento de sangre:
a cambio de la palabra de honor de Maximiliano de abandonar el
país y no retornar jamás; los mexicanos, por su parte debían
levantar el asedio a Querétaro; esto no fue aceptado por el
general Escobedo en acato de las instrucciones del presidente
Juárez, quien no aceptaría otro arreglo que la rendición
incondicional.
Al amanecer del día 15, los sitiadores tomaron la línea
interior desplegada para la defensa de Querétaro. Después de la
rendición de Maximiliano, se le enjuició junto con los
generales Miguel Miramón y Tomás Mejía, de aucerdo con la Ley
del 25 de enero de 1862, que tipifica como delito la traición a
la patria. El día 19 de junio de 1867, en la madrugada, fueron
fusilados en el Cerro de las Campanas.
Estando Juárez en San Luis Potosí, a donde había llegado en
marzo de 1867, fue notiificado del triunfo de las fuerzs
republicanas en Querétaro, lo que posibilitó el retorno de los
Poderes de la Unión a la Ciudad de México. Con la llegada a la
capital, Juárez y su gobierno, el 15 de julio de 1867, dieron
inicio al periodo de la historia mexicana conocido como la
República Restaurada.