Cuauhtémoc, último tlatoani azteca, fue hijo
de Ahuízotl, octavo tlatoani de México. Su nombre significa
"águila que desciende" y proviene del náhuatl
cuauhtli, águila y temoc, que baja. Se señala como fecha de su
probable nacimiento el año de 1502.
Al morir Ahuízotl, Cuauhtémoc quedó huérfano, por lo que su
madre tuvo que hacerse cargo de su educación. El Códice
Mendocino refiere que desde los tres años de edad, al varón
mexica se le enseñaba la obediencia, la laboriosidad, la
devoción a los dioses y la sobriedad. Al cumplir los 15 años de
edad, todo noble mexica debía ingresar al Calmecac, donde se le
disciplinaba y educaba en las ciencias, las artes y, sobre todo,
en los misterios de la religión. En este colegio y monasterio se
preparaba a los jóvenes mediante el estudio de las ciencias
políticas de mando, el arte de la guerra, historia, astronomía,
en resumen, trataba de una institución dedicada a formar
verdaderos gobernantes.
En la época de Moctezuma II, Cuauhtémoc participó con el
ejército mexica en sus incursiones por el sur del territorio
imperial y en las guerras floridas en Tlaxcala, y alcanzó el
grado de tlacatecuhtli, es decir, jefe supremo.
En 1519 desembarcan en Veracruz las huestes españolas al mando
de Hernán Cortés, iniciándose así la conquista del imperio
mexica. Cortés, pronto comenzó a adentrarse en los problemas de
los pueblos dominados por los mexicas y supo canalizar su
descontento, multiplicando sus tropas con la ayuda de los
indígenas que se rebelaron contra la hegemonía azteca.
Finalmente, en 1520 se encontrarían Moctezuma y Hernán Cortés
en la Gran Tenochtitlán.
El 20 de mayo de ese mismo año, Cortés partió hacia Cempoala
para detener a Pánfilo de Narváes, situación que aprovechó el
capitán Pedro de Alvarado para asesina, en junio, a los nobles
reunidos en el Templo Mayor. En respuesta a esa agresión, los
aztecas se sublevaron y atacaron a los españoles, iniciándose
una contienda que terminó con el sitio al ejército invasor.
Enterado de la lucha, Cuauhtémoc, avanzó con su ejército desde
Tlatelolco hacia Tenochtitlán. Por esto, Cortés pidió a
Moctezuma que calmara los ánimos de su pueblo. Cuando Moctezuma
salió a tratar de controlar la ira de su gente, fue víctima de
un atentado al recibir una pedrada en la cabeza que lo hirió de
muerte, falleciendo pocos días después. Los españoles
decidieron salir de la ciudad, pero en su huida fueron
descubiertos por los mexicas, quienes les inflingieron una
derrota. A este suceso se le conoce como la "Noche
Triste". Para reponerse de ese revés, se dirigieron hacia
Tlaxcala para reorganizar sus fuerzas y atacar de nuevo la ciudad
de Tenochtitlán.
Muerto Moctezuma, el Consejo indígena eligió a Cuitláhuac,
hermano del gran tlatoani, como su sucesor, sin embargo, su
mandato fue muy breve, ya que la viruela -que trajeron de Europa
los españoles- acabó con su vida. Cuauhtémoc sucedió a
Cuitláhuac y organizó a su ejército previendo una nueva
incursión de los invasores hacia la ciudad, la cual, sitiada,
defendió con sus hombres durante 75 días, hasta que fue tomada
por los conquistadores el 13 de agosto de 1521. Cuauhtémoc,
deseoso de obtener una victoria que le permitiera seguir luchando
por su pueblo intentó -en el islote de Tlatelolco- reagrupar a
su gente, pero fracasó en su esfuerzo por lograrlo y fue hecho
prisionero y conducido ante Hernán Cortés. Este lo mantuvo
prisionero en Coyoacán y codicioso de riquezas ordenó que lo
torturaran para que le revelara en dónde tenía escondido el
tesoro de Moctezuma. Su proceder fue en vano, ya que Cuauhtémoc
soportó estoicamente el cruel tormento.
En 1524 Cortés tuvo que partir a las Hibueras -hoy Honduras-
para aplacar el levantamiento de Cristóbal de Olid, llevándose
a Cuauhtémoc como prisionero para impedir que organizara una
rebelión. El día 28 de febrero de 1525, por temor a una posible
conjura de Cuauhtémoc, Cortés lo mandó a asesinar,
probablemente en Xicalanco.
Cuauhtémoc es un ejemplo del guerrero mexica, lleno de valentía
y heroísmo, que prefirió la muerte a entregar a su pueblo a los
conquistadores. México recuerda la grandeza de su héroe y lo
coloca como un ejemplo a la juventud. Cuauhtémoc peleó hasta el
final y es símbolo de la lucha del pueblo mexicano por la
defensa de su identidad, sus creencias y su honor.